
En la primera mitad Boca buscó más y estuvo cerca de abrir el marcador. Vélez se metió en su campo empujado por la iniciativa de Boca que atacó y atacó.
Mauro Boselli se mostró como el jugador más peligroso generando por lo menos tres chances claras de gol. Un remate de derecha sobre el primer palo, un cabezazo que se fue apenas por arriba y un derechazo cruzado que besó el ángulo. Cada ataque de Boca chocó contra el arquero Germán Montoya que estuvo muy seguro.
Sobre el cierre de la etapa Vélez emparejó con un par de llegadas, sobre todo con tiros libres que Migliore resolvió con sobriedad.
En el segundo tiempo se repetiría el trámite, apenas interrumpido por una genialidad de Damián Escudero. El volante de Vélez hizo una gran jugada individual, entre tres jugadores de Boca y sacó un disparo de zurda inatajable. Era el 1-0.
Enseguida los de Ischia acusaron el golpe y salieron a buscar el empate. Juan Forlín tuvo una doble posibilidad que no terminó en gol de milagro. Cabeceó un tiro libre en el travesaño y en el rebote volvió a conectar de cabeza pero cuando la pelota se iba a convertir en gol, Pablo Lima la despejó en la línea.
Viatri entró y a los cinco minutos después empató el partido con un cabezazo impecable. Así, Boca rescató un punto de un partido que mereció ganar por poner más ganas y juego.